
¿Cuáles son los mejores conferenciantes españoles?
Subirse a una tarima frente a un numeroso público no es una tarea fácil. Muchas son las personas que intentan sin éxito salir ilesos de la experiencia. Y es que para alzarse como un buen conferenciante no solo es necesario tener algo que decir sino también las habilidades oratorias suficientes para contagiar esa pasión y motivación a los asistentes y mantener su atención.
La responsabilidad de dirigir una conferencia es mayor de la que puede parecer. La forma de transmitir el saber, las vivencias o las experiencias puede influir enormemente en aquellos que escuchan la ponencia, cambiando la forma que tienen de enfocar la vida y lo que en ella acontece. De ahí que aquellos pocos capaces de hacerlo sean tan codiciados.
Si bien en España no es común encontrar a expertos que vivan únicamente de las conferencias (lamentablemente, vivimos en una cultura que no potencia este tipo de empleo), sí existen algunos nombres que destacan sobre el resto. Muchos de ellos son miembros de la Red Mundial de conferencistas, y aunque tienen presencia en otros países y gozan de un reconocimiento internacional, fue en España donde comenzaron su aventura como ponentes.
Destacan por su experiencia y por la forma de presentar sus ideas José María Gasalla, Enrique Cárdenes, José Luis Ripoll Bruno, Antonio Moreno, Alonso Pulido Martín, José Luís Ramirez, Eduardo Lurueña, Emilio Duró, Josep Antoni Duran i Lleida, Ainhoa Arbizu, Manuel Campo Vidal, Sergio Cardona Patau, Julia Herrera de Salas y Manuel Vallejo Andreu.
¿Qué es la Red Mundial de Conferencistas?
La Red Mundial de Conferencistas es la organización representativa de los conferencistas profesionales de habla hispana. La institución, que fue fundada en 2008 por Jorge Rivero, cuenta con presencia en 28 países y 3 continentes. La Red Mundial de Conferencistas brinda a universidades, colegios, institutos, empresas y organizaciones ayuda para encontrar al conferencista adecuado para sus necesidades.

¿Cómo se elige a un buen conferenciante para una conferencia virtual?
Las restricciones impuestas por la pandemia de COVID-19 han hecho que prácticamente todas las profesiones evolucionen a un modelo híbrido entre lo presencial y lo virtual. El ámbito de las conferencias no ha estado exento de este cambio forzado, y a raíz de eso ha surgido una nueva pregunta: ¿cómo se elige a un buen conferenciante para una conferencia virtual?
Por lógica, las características de un buen conferenciante son las mismas tanto si la ponencia se realiza en un entorno virtual como si se lleva a cabo frente a frente. La persona elegida debe ser experta en la materia de la que va a hablar y, a poder ser, debe contar con una fuerte presencia en redes sociales y medios de comunicación para atraer público al encuentro.
Más allá de eso, el ponente debe tener buenas dotes oratorias (¿cómo sino iba a ser capaz de comunicar su saber?), y una personalidad que favorezca la interacción con los asistentes. Sería una gran suerte que el conferenciante elegido fuera también capaz de implicarse en el evento aportando materiales y apoyando la difusión del mismo.
Pero entonces… ¿cómo elijo a un conferenciante para un evento virtual?
La única característica que diferencia a un ponente que lleva a cabo sus charlas de forma presencial de uno que las imparte en un entorno virtual es el contexto. Que el experto sea capaz de moverse en entornos digitales, aprovechando al máximo los discursos que la tecnología pone a su alcance, facilitará muchísimo la tarea organizativa antes y durante el encuentro.
Sin embargo, existe la opción de contratar a personal experto que ayude al conferenciante en la tarea de exponer sus conocimientos. ¡La unión hace la fuerza!

¿Cuánto cobra un conferenciante?
La industria de las conferencias y la figura del conferencista (o conferenciante) lleva existiendo en torno a los 200 años. Sin embargo, ha sido en la última década cuando las empresas han comenzado a echar mano de esta figura como eje central de sus eventos.
En Estados Unidos, por ejemplo, el mercado de las conferencias mueve cerca de 2.000 millones de euros al año; en España, este mercado se sitúa en los 50 millones de euros, según estima el presidente y fundador de Thinking Heads Group, Daniel Romero-Abreu. Por tanto, ese es el principal factor que influencia el caché de un conferenciante: el contexto en el que desarrolla sus charlas. Ese contexto también hace referencia al idioma en el que imparte sus ponencias, y también el tema del que habla.
Por ejemplo, motivación, liderazgo, trabajo en equipo o transformación digital son ahora los temas más solicitados, aunque también son exitosas aquellas charlas que tienen como tema central la economía.
Pero sin duda, el factor que en la mayoría de los casos fija el caché de un conferenciante es la fama que le precede. Aunque la popularidad no es sinónimo de calidad, sí que es sinónimo de a cuántas personas puede llegar la noticia de que tu evento está por celebrarse. Lógicamente, un conferenciante con presencia en los medios de comunicación y cuya cara es familiar para el público es un altavoz impagable.
Pero entonces… ¿cuánto cobra un conferenciante?
Un conferenciante experto en determinada materia, sin ser una cara conocida para el gran público, se maneja en una horquilla de entre 3.000 y 6.000 euros por charla, e incluso puede llegar hasta los 8.000 en casos excepcionales. Las cinco cifras están reservadas a los famosos, y las tarifas suben cuando se trata de políticos de alto nivel.

¿Cuál es la diferencia entre un conferenciante y un conferencista?
Conferenciante vs. conferencista
Si has navegado por nuestra web, te habrás percatado de que existe una versión para conferenciantes y otra para conferencistas. Pero, ¿qué diferencia a unos profesionales de otros? La respuesta es bien simple: ¡absolutamente nada!
Según la Real Academia de la Lengua Española, conferencista es la voz propia del español de América, mientras que conferenciante es la forma usada en España. Por lo tanto, ambos vocablos se utilizan para definir a expertos en un tema que se plantan frente a una multitud para trasladar sus conocimientos en forma de ponencia. Habitualmente, dichos conocimientos son de carácter científico, social, político, medioambiental o deportivo.
Todas las conferencias tienen algo en común: la presencia de uno o más conferenciantes (o conferencistas, como tú prefieras llamarlos) expertos en una determinada temática, y un público que escucha atento sus explicaciones. Sin embargo, existen diferentes tipos de conferencias en función de los temas a tratar, del grado de participación del público asistente y del uso de los recursos técnicos.
A saber, existen conferencias magistrales (aquellas con fines académicos), dialogadas (donde se produce un intercambio continuo de ideas entre el ponente y el público), científicas, de prensa, internacionales e incluso a través de videollamada. Estas últimas han cogido protagonismo en los últimos tiempos, y estamos seguros de que jamás adivinarías el motivo: el maldito COVID-19.
Así pues, duda resuelta. A partir de ahora, puedes referirte a los expertos que dirigen una conferencia tanto con el nombre de conferencista como con el de conferenciante… ¡y no estarás equivocado!

